El lijado en zonas curvas, como puede ser el caso de las soldaduras en ángulo o en tuberías, es en ocasiones complejo, ya que la combinación de máquina, soporte y abrasivo debe ser la adecuada para optimizar el proceso.
Además, hay muchas aplicaciones en las que es necesario respetar ciertos ángulos en el acabado de las soldaduras, así como eliminar cualquier resto de escoria que se genere en el punto de contacto entre la soldadura y la pieza.
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ToggleLa importancia del plato de soporte en lijado manual
En operaciones de lijado con máquinas portátiles, es fundamental que el plato de soporte sea el adecuado. Si es demasiado rígido (duro), la presión se concentrará en una menor superficie, especialmente al trabajar con ángulos de contacto elevados.
Esto puede provocar que los discos abrasivos se desgranen con mayor facilidad y, en casos extremos, que se rompan, pudiendo causar riesgos para el operario.
Impacto en el consumo de abrasivo y costes
Una rotura prematura del disco abrasivo supone un mayor consumo de abrasivos y, por tanto, un incremento del coste del proceso de lijado.
Por este motivo, se recomienda emplear platos de soporte con cierta flexibilidad, que permitan adaptarse mejor a la superficie de trabajo (por ejemplo, en una unión soldada en T). De este modo, el disco trabaja sobre una mayor superficie y se incrementa su vida útil.
Esto no implica necesariamente una mayor tasa de arranque ni una reducción del tiempo de lijado. En estas aplicaciones, el factor clave es la adaptabilidad, ya que es lo que permite reducir el consumo de abrasivo.
Ventajas de un plato de soporte flexible
Un plato flexible no solo se adapta mejor a la superficie, sino que también aporta beneficios adicionales:
- Mejora del acabado superficial
- Reducción de vibraciones durante el lijado
- Menor concentración de presión
Evitar concentraciones de presión es especialmente importante, ya que pueden generar muescas o entalladuras en la zona de trabajo. Este tipo de defectos pueden actuar como concentrador de tensiones y favorecer la aparición de grietas en la unión soldada.
¿Qué plato de soporte elegir?
Para este tipo de aplicaciones, lo más recomendable es trabajar con platos de flexibilidad progresiva.
Existe una amplia variedad de discos abrasivos de fibra vulcanizada que pueden utilizarse con distintos tipos de platos de soporte.
Cada plato presenta características diferentes, pero como criterio general se recomienda comenzar con un plato duro A partir de ahí, se puede ajustar hacia mayor o menor flexibilidad según la aplicación.
El comportamiento del abrasivo no depende únicamente del disco utilizado. El elemento de contacto, en este caso el plato de soporte, influye directamente en la agresividad del lijado, la adaptabilidad a la geometría de la pieza y el acabado final obtenido.
En aplicaciones sobre superficies curvas o soldaduras en ángulo, los platos más flexibles permiten un mejor apoyo del abrasivo sobre la pieza, reduciendo la concentración de presión y favoreciendo un desgaste más uniforme del disco. Por el contrario, los platos muy duros ofrecen una mayor estabilidad y agresividad, especialmente en operaciones donde se requiere una elevada tasa de arranque sobre superficies más planas.
La elección del plato debe realizarse siempre en función de la geometría de la pieza, el nivel de adaptación necesario y el acabado buscado en cada proceso de lijado.
Este ajuste debe realizarse siempre después de haber definido otros parámetros clave del proceso, como:
- Tipo de abrasivo
- Tamaño de grano
- Velocidad de avance
- Condiciones de trabajo
Conclusión: equilibrio entre adaptabilidad y rendimiento
En el lijado manual de zonas curvas, la clave no está únicamente en el abrasivo, sino en cómo se adapta el sistema completo a la geometría de la pieza.
El uso de platos de soporte adecuados permite mejorar la vida útil del abrasivo, reducir el consumo y garantizar un acabado más uniforme, especialmente en aplicaciones sobre soldaduras.