Uno de los productos más comúnmente utilizados en la industria de los abrasivos flexibles son las bandas de lija industriales, también llamadas lijas de banda o bandas abrasivas. Estas herramientas se fabrican a partir de la bobina original de cualquier abrasivo sobre soporte flexible, ya sea de tela, papel o vellón. A continuación te explicamos qué son las bandas abrasivas y para qué sirven.
Estos soportes son cortados a medida al ancho y largo que sean necesarios y sus extremos son unidos mediante un resistente empalme, de forma que se obtiene una banda sin fin. Las lijas de banda pueden ser utilizadas en un sistema dinámico compuesto por poleas tensoras que la mantengan circulando, de forma estable para enfrentarla a la pieza o superficie a trabajar y ejercer su labor de lijado.
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Toggle¿Dónde se utilizan las bandas de lija?
En la actualidad, los abrasivos flexibles han evolucionado de tal forma que los soportes y los ligantes utilizados para su construcción puedan soportar los enormes esfuerzos y temperaturas de lijado que se producen en un proceso de lijado automático, accionado por cualquier sistema motriz, por potente que sea.
Por lo que podríamos decir que una banda de lija, con el producto adecuado, puede resistir cualquier proceso de desbaste por muy solícito que sea. Poder adecuar el tamaño de la banda nos proporcionará una gran superficie activa de trabajo aumentando los rendimientos del proceso, puesto que dispondremos de una gran cantidad de abrasivo trabajando y refrigerándose de forma continua.

Al ver los tipos de bandas abrasivas, tendremos presente que se debe escoger la banda de lija dependiendo del material a procesar y del resultado que deseemos obtener en la superficie a tratar.
Hay muchos tipos de bandas, pero hay materiales más delicados que otros, lo que puede resultar en acabados más rayados de lo esperado o sin brillo. Por eso, es conviene conocer los tipos de bandas que existen y cuáles son las funciones de cada uno. ¿Vamos a ello?
Tipos de bandas abrasivas
Las lijas de banda pueden transformarse a cualquier medida necesaria, aunque en función de su tamaño (ancho/largo) podremos identificarlas según los siguientes estándares:
Bandas de lija largas:
El primero de los tipos de bandas de lija son las que se denominan bandas largas. Estas suelen superar los 4500 mm de longitud. Te serán muy útiles cuando trabajes con un robot o con una máquina de lijado transversal.
Se utilizan para lijar puntas, esquinas o remates de una superficie, y para dar un acabado adecuado en zonas planas de cualquier metal, contrachapado o madera dura o blanda. De hecho, se pueden considerar bandas abrasivas multiusos. Para maquinaria de trabajos en plano, con patín o polea de contacto.

Bandas abrasivas estrechas:
Las estrechas suelen tener entre 20 y 300 mm de anchura, aunque esto puede variar dependiendo de cada producto. Resultan muy útiles para el trabajo con madera o con metal. Su función es rectificar los defectos que puede haber en una superficie o realizar un pulido intermedio. Para la gran mayoría de aplicaciones con cabezales de lijado.

Lijas de Bandas anchas:
Para trabajar en máquinas calibradoras automáticas. Dentro de este grupo de bandas de lija nos encontramos aquellas que superan los 600 mm de ancho. Son muy útiles tanto para corregir defectos en zonas planas de cualquier metal, madera, barniz o composite. Dada su gran dimensión, son bandas que dan acabados muy homogéneos e impecables en la superficie.

Mini bandas:
Para maquinaria portátil. En este caso, su longitud es menor, alcanzando un máximo de 600 mm. Son muy útiles en caso de necesitar lijar superficies de difícil acceso, pequeños detalles o geometrías complejas con independencia del material del estemos trabajando.

Anillos o manguitos:
Bandas de reducidas dimensiones para poleas pequeñas o expansivas.

Todas estas bandas pueden ser utilizadas tanto en backstands como en robots, máquinas planas, tubos o manguitos. Son bandas muy útiles que brindan resultados bastante buenos para que las superficies queden perfectas y como nuevas. Aunque las bandas también tienen otras funciones como eliminar defectos o redimensionar piezas.
Se elegirá la utilización de las diferentes opciones mencionadas dependiendo del fin que se tenga.
Tipos de soportes de las lijas de banda
Las bandas de lija pueden estar constituidas por un soporte de tela, papel o fibras especiales, dependiendo del caso.
Los soportes de tela se identifican por su grado de flexibilidad y pueden ser rígidos, semiflexibles y flexibles, aportando una gran resistencia, adaptabilidad y vida útil a la banda de lija.
Los materiales utilizados para los soportes de tela son:
- poliéster,
- algodón,
- una combinación de ambos denominada poly-cotton
- o en casos especiales, para super-abrasivos como Diamante o CBN, pueden usarse aramidas extremadamente resistentes.
La tela flexible es ideal para conseguir una buena adaptabilidad y unos acabados uniformes. Este soporte limitará la agresividad del abrasivo al generar unas mayores superficies de contacto, a la vez que favorecerá la fricción y con ella el calentamiento. Por el contrario, un soporte de tela rígida aportará una mayor agresividad y más rapidez para el desbaste, sacrificando el acabado superficial.

Por su parte, un abrasivo con soporte de papel puede resultar adecuado en algunos casos. Aunque no posee la misma resistencia que la tela, su estabilidad tanto térmica como dimensional es muy elevada (no se elonga). Para tareas de lijado en superficies planas, donde no se requiera adaptabilidad y no se procesen piezas con protuberancias que pudieran rasgar el papel, el uso de este soporte puede resultar adecuado y mucho más rentable.
Ventajas de usar bandas de lija
Las bandas de lija presentan las siguientes ventajas:
- Mejoran significativamente el rendimiento y costes en los trabajos.
- Se pueden emplear con distintos tipos de máquinas manuales, semiautomáticas o automáticas, ya que se pueden adaptar y fijar fácilmente.
- Su coste es reducido por lo que es posible variar el producto o el tamaño de grano, consiguiendo resultados muy versátiles, sin grandes inversiones, en diversas herramientas.
Cuidado y almacenaje de las bandas abrasivas
Para prolongar la conservación de las bandas se recomienda:
- Almacenarlas en una posición holgada sin tensiones hasta su uso: es recomendable habilitar colgadores o “perchas” para ello.
- Una vez montadas, desactivar el tensor de la máquina mientras no esté en funcionamiento.
- Mantenerlas en unas condiciones de temperatura estables, idealmente entre 15 y 25 grados C., y un ambiente libre de humedades.
- Evitar el roce entre las bandas durante su manipulación.
- Verificar la integridad del empalme y que no presente ningún corte o rasgadura antes de uso.
- Respetar el sentido de giro indicado en el soporte.
Los abrasivos flexibles son una de las herramientas más versátiles de la industria. Su bajo coste y una inmensa gama de productos disponibles en todas sus variantes de soporte, distribución y tamaño de grano, lo convierten en una solución adecuada para la gran mayoría de aplicaciones de tratamiento superficial, desde un gran rebaje de material hasta una labor de acabado de alto brillo.
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